miércoles, 19 de agosto de 2009

obsoleto (historia de la almohada)


Te he escrito la mitad y el otro entero
lo he visto
lo he sentido
lo he creado
y lo he imaginado.

Olvidado? no lo se
malgastado?
probablemente...

He tirado canciones histéricas por el retrete
Damien rice, Love of lesbian, Moby, Radiohead...
pero hoy no
hoy lo uso en contra mia


Ya casi no funciona la letra "L" del teclado
y no dejo de imaginarme
lo bueno que tiene que ser
ese silencio increible e inmenso
que me sumerge por momentos en una oleada de localizaciones exactas
de lo que llegaba a ser mi cuerpo tendido en una cama llena de ideologias exactas
y otras tantas de imaginaciones consecuentes con la montaña separatista que puedo llegar a conquistar entre tus hombros y el final de tu costado izquierdo...

Y si
si que tengo que admitirlo
con la tele tan alta no te recuerdo hablandome
pero si que con la música tan baja del ordenador puedo llegar a imaginarmelo
en algún lugar de la punta de este clavo existe.

Mi cara de convencimiento
igonorando tal cual vine al mundo
los peligros que reclamaban ese momento acompañado de tus facciones
maldita la hora que brindé mi primera cerveza en pos de mi igonariancia hasta hacerlo costumbre
y olvidarme de la "L" del teclado
y repetirte con L's L's y L's lo mucho que me encantaba arrancarte una sonrisa con un trozo de pizza en la boca
ahorrate el discurso de sosiego y apagame de golpe el camino a casa
déjame aquí por un momento que entre la costumbre anterior a esta
y la manera de olvidarme
me quedo con seguir pensando
que todo esto que puede llegar a pasar
sobrepasará cualquier suerte bien labrada de esperanzas y colchón

nos quedamos en las primeras clases de ensañza relativa para sobrevivir a un terremoto
y como siempre me he dejado las llaves atrás
abreme la puerta y no te escondas para asustarme
tírale calma al agujero de oxigenación
y que esta
estúpida y loca habladuria
exima de de elocuencias la biblioteca de cosas que deberia haber sabido antes.

Soy Hombre.

Se retira la subida adrenalina en mano y vuelve el lago en calma que subasta mi mente en blanco mientras de la nada veo aparecer letras negras que reclaman mis ojos y atención
cierto aspecto que me rechaza y me obliga a seguir escribiendo...
A repetir una a una las palabras ya dichas pero de diferente manera
no soy un super heroe
no soy un salvador de la humanidad
no te puedo ni pude salvarte a ti
no soy el que tiene algo nuevo que decir

no soy tan siquiera el creador de algo inexistente como puede ser mi imaginación
reclámale derechos a las mentiras
y robales el concepto conocido de la indiferencia
la tristeza de saber que en la esquina de la mitad en la que paso de largo
y la otra porción en la que miro el coche a lo lejos de una calle
se esconde esa indiferencia persuasiva
que me convence para llevarme al silencio de esta cocina en la que misteriosamente siempre aparezco
tras haber pasado camara en mano por un mirados que no deja de plasmar el cielo en su totalidad

esta cocina de ecos y silencio
en el que coexisto con una figura de tu ser
que ni se moja ni envejece con el tiempo

le puedo poner mil caras, mil prendas, mil locuras si hace falta

pero en todo este tiempo
no he podido colocar ni una

ni una sola.

Verdad.

Y ahí llegó la indiferencia.
Con su traje de domingos bien planchado
su cara conformista y destellante
inmáculada como si recién fuera creada
mís tímpanos se encallecen con el sonido
y en su mano está mi cara

en la otra un vacio conocido como mi mano izquierda a las llaves

no sabria decirte por que ni por cuanto

pero siempre escojo ese vacio

taquicardias, falta la respiración
volamos a la velocidad del sonido y nos transportan allí donde hacia falta
una sensación fugaz e intransigente con nosotros que al irnos nos deja una letra marcada ahí en el brazo
tras dos días hacen una frase...

Tras una semana van un renglón.

Tras 2 meses se van alargando a 3, 4, líneas.

Que lento se escribe el masoquismo cuando se trata de nostros mismos.

Si a los 9 suena ya a algo largo convincente y con páginas de por medio que se asemeja a esto

y es bien sabido por todas mis esquinas

que todavia
no he terminado de escribir.

Indiferencia puta arrebatada de las películas argentinas que comento siempre
y que una vez te cansaste de ver por miedo a que siguiera algo que no fuera la monotnia fevril

Todavia no econtraste a la que vuela?

no he volado

pero si conocido el lado oscuro que vendí a los renglones.

el lado oscuro del corazón.

Y si es por rememorar

que me lleven a la hoguera.

Si es por escupir en los muros de mi separación

que me arresten o me maten.

Que le pongan freno a este loco de palabreria fácil
un castigo suficiente en la carcel de las estrofas de Benedetti
aderezada con la pasión injerta de los humanos y sus conflictos existenciales.

El complejo de corriente alterna me rechaza a la hora de defenderme del contador

Venia con algo que decir
y entre 1 y 80000 tuve la mala suerte de toparme conmigo

después de haberlo aprendido
todavia me soprende la ingeniudad con la que imagino mis poros abiertos de par en par con las ventanas del salón
me encadenan las pesas al tobillo y crece lo fortuito
es verdad que reventé como una mina en ese momento

dejé la piel atrás por un momento y me la robaron
me quedé sin llaves en el portal de casa

me quedé mirando tantas cosas que ahora reconozco como mías
y reclamo tu presencia aquí delante en la silla.
Una cara de bobo y probablemente haberme reido

Reclamo el derecho de hacer reir!

Reclamo el derecho de ser hombre y consecuente!

reclamo el derecho y el revés de tu circumferencia espacial

quiero ese poco de aire de ahí en medio

quiero que me devuelvas la almohada.

quiero olvidarme de hacer la comida y olvidarme de que se decir nada

quiero dejar de escribir por un momento como ahora

y hacer de este tiempo arrastrado
algo productivo para estas piernas
e imaginarnos una línea transversal en el banco del otro escalón
allí dónde cualquiera dice que si

a volverse idota por un momento

y olvidarse para siempre.


Ya se hace costumbre el silencio al saber que pensar para hacernos reir
basta con cerrar el ojo izquierdo
sin forzar el derecho de tal manera
que me puedas ver alcanzar la escalera

y volver a pasillos

al momento oscuro de los pensamientos en los que no veo tu cara.

Y no me paro en el camino.

Aderezaria con bonitas palabras todo los adornos navideños para envolver ironias mal paridas
te concederia el don de creerme las mentiras que me hace creer la ignorancia que me identifica

de hecho me imagino el final de lo escrito
mucho antes de empezarlo

te regalaria el momento exacto en el que preciso antención explícita
te daria clases de ideologia imaginativa como la mía
en la que vuelvo otra vez pasando por mi mismo
y no termino de escribir nunca
dejando sin poner el final a algo que hace tiempo habia empezado a escribir
pero que al no acordarme
no llegaba a poder decir nunca
lo que realmente queria escuchar de mi...

esas cosas que nunca llegan a decirse en la mudanza de casas
o cuando abandonas un sitio creyendo fielmente volver

y empotrado en una cama
encasillado en una silla
subido en el arbol de la indiferencia
sumimos nuestros cuerpos en el extasis del momento imaginado
para hacernos desdichados como dioses
por equivocarnos tal cual lo hicimos y volver a darnos una buena noticia en las almohadas
mientras creemos como siempre
que sobreviviremos a la tormenta.

Y en la subida de este tango
te hablaria con rapidez
transportaria mi mente intacta para reclamar mi posición de obligada exclamación
te regalaria como siempre la mejor escena bien creada
para darme algo perfecto que recordar en el que yo no hablo más de la cuenta
ni me aterra pensar en el momento en el que caemos tendidos muertos ante el pelotón de fusilamiento

presos de nuestra propia libertad.

E ignorancia.

Felices como todos.

Como el resto del mundo.


Y es simple esa belleza que promuevo?
o un engaño tal cual me lo imagino

es la subida más razonable a la hora de sentirnos vivos
los motivos que conllevan a nuestro movimiento

yo como siempre olvidandome de decir lo correcto
y la toalla antes de entrar a la ducha.

Sigo imaginandome las caras de la gente
pero ya no recuerdo lo que era exactamente ese olor a sensaciones

son como negativos a contra luz que llegan a dislumbrar algo
es simplemente apatia

pocas ganas de seguir buscando o esperar...

que las palabras sobran por un momento

y es bien sabido que dariamos la vuelta al barco
y boca abajo encontraria la salida al exterior

Queria decirte que sigo sin tener paciencia

y que el loco que escribe no sabe que esrcribir

cuando termine habré sabido incompletar el desecho
y habiendo crecido en este sitio lleno de voces
he creado un monstruo Shakespiriano que atemora a los espacios en blanco
y a la gente quieta cuando tengo las ganas

es un cierto aspecto olvidado que queria remorar
a medida de que iba aprendiendo a existir en mi cuerpo
remontándome a un día cualquiera en el que me desperté contigo al lado
y no sabia ni quien era.

Es un tema cualquiera que ante no sentir nada hace pensar que antes de esta manera de ver las cosas la simplicidad la valía el pensamiento viril y pulcro de mi seguridad

con todo lo que se dice siempre y nunca decimos nada
con todo lo que he visto hasta ahora y ya no se ni dar un consejo

está tan bien asumida la monotonia entre las parejas actuales que me apena pensar en el momento de que alguien venga reclamando libros obsoletos
de la vieja biblioteca de fracasos existenciales
vividos anteriormente

mucho antes de despertarme hoy
y ver como en otros mil despertares me falta algo
y soy yo mismo.

es impresionante la forma en la que la mente atenua la distancia y la paciencia...

como hace de la posibilidad de darnos el poder de la creación afín a nuestra mente
un arma en manos de cualquiera

para apoderarse y hacernos perder de vista

la carretera o el camino.

Y vernos tendidos en el arcén de las intenciones.

Kilómetro 0 en mi autopista.

300 por la tuya

un paso por delante.


Quisiera por un momento
poner un final idóneo y con cal terminar del cubrir mi asesinato mental.

Cerrar una entrada y cerrar los espacios en blanco para poder hacer de esto
un simple hecho de coincidencia

que al no existir dejan creer que soy

ese cimiento acolchado
que hace de nosotros materia existente y lo que imaginamos
algo que recordar en buenos momentos sobrios

que emborrachar la mente con locuras
es más atenta la posibilidad de fallo que si con la distancia creciente
hacemos de nosotros

unos cuerpos
que se dejan llevar por la corriente.

Y si?

Y si no?

pues no lo se.

Simplemente no lo se.

Pero si.

Se que estuve ahí.


Y esa de ahí es mi almohada.




75 entradas.
Y probablemente recuerde cada instante de ellos

todos aquellos en los que aprendo a ser consecuente.

Pero no olvidadizo.

El final de algo es implacable.
Una vez comenzado no existe cual manera de perpetuarlo.

Hablemos ahora antes de callar algo que simplemente el infinito lo arrebate para siempre.

Y a nosotros con ellos

Habiendo sido imposible el hecho de ser recordados y no saber si habriamos o no existido realmente.

Como la L del teclado que ahora mismo dejará de funcionar.

2 comentarios:

Irene dijo...

Es que el olvido está lleno de memoria...

Irene J. dijo...

Aquí te dejo mi recién estrenado ciber-rincón, para que te pases cuando tengas ganas de leer...

http://www.yoenladistancia.blogspot.com

Aunque picando mi nombre accedas a él, me hacía gracia poner mi link para ver cómo queda.

Un beso