Si tuviera algo que decirte
me habria quedado en silencio;
Habria salido corriendo en pelotas.
martes, 20 de abril de 2010
lunes, 5 de abril de 2010
Lección para las despedidas.
http://dl.dropbox.com/u/3820320/hermanos%20damonte%20-%20los%20caminos%20de%20la%20vida.mp3Para empezar solo hace falta mirar al suelo
mientras la gravedad alza los brazos sujetándome firmemente.
Como árbol prieto me sujetan los clavos al suelo impidiéndome saltar
intento elevar los pies un palmo sobre el suelo
a trescientos metros del cielo
a un metro de distancia.
Cambio mi pensamiento por una forma de pensar
un calcetín que cuelgo del pomo de la puerta y una imagen como estampa.
Un salero,
una vela sin combustible
un calamar gigante colgado del techo
una hamaca en el Caribe.
Te transformas
te desvaneces
te conviertes en un eco sonoro
amaneces y susurras
palabras que al mismo tiempo en el que intento rescatarme del exilio
dejo de traducirlas a mi lenguaje hombruno.
Hay 24 baldosas bien puestas
11 que faltan
3 a la derecha,
cuatro que están flojas antes de la segunda puerta
y mil pasatiempos rápidos de utilizar en caso de emergencia.
2 sillones en los que te hundes
6 ventanas que se abren solas
una sola posición en el cojín derecho-.
un millón de sensaciones que se esconden en cada poro del telar.-.
una risa suelta
y otra para el camino.
Un mes se compone de 2.592.000 segundos.
720 horas repartidas en fracciones horarias de 1.440 minutos por día
192,720 horas.
22 años de camino.
Y todavía no aprendo despedidas
Se empieza por mirar al suelo
luego la gravedad me libera de sus brazos e intento saltar
intento levantarme a un palmo del suelo
no a tres metros
a 157,680 horas antes, en las que con cuatro de mis años creía
en sillones en los que te hundes
llaves que se mueven fuera de la puerta
cubos de galletas vacíos a modo de casco
maratones por el pasillo
voces de mi abuela y caminos de dragones como cocinas
guerra de termitas
palabras de cama
panes de buenos días
vídeos obsoletos
y la creencia innata que para hacer las cosas bien
hay que vivirlas dos veces.
Pero a día de hoy solo canto en la ducha...
y mirando al suelo de los aeropuertos emocionales de esta isla
he comenzado a creer en las cosas que me cuenta mi cama a treinta palmos del suelo
Soy aquel tipo de 22 años que si no le brilla el sol de cama
no le sirve la despedida de noche
ni la larga bienvenida.
Cambio horas por minutos y un exilio clandestino que ya no sirve, casi sin usar
con instrucciones.
Ya saben como es el primer paso
Ya solo quedan 10 baldosas.
Para mis hermanos Javier y Diego que con esta canción consiguen iluminar los cuartos oscuros cuando los propios caminos no llegan a encenderse solos.
Para Sara por haberme enseñado que no hace falta esperar a que sea tarde, a que llegue la despedida.
Para todos.
"A veces hay que estropear un poquito el cuadro para poder terminarlo". - Eugène Delacroix.
sábado, 3 de abril de 2010
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