La nada es un infinito que nos envuelve: venimos de allá y allá volveremos. La nada es un absurdo y una certeza, no se puede concebir y sin embargo es. Anatole France
jueves, 26 de noviembre de 2009
Antes que nada quería hacer un pequeño apunte sobre la situación en la que he escrito la entrada. Creo que de las veces que he escrito a lo largo de las entradas de este blog he conseguido asociar personalmente casi todas las entradas con una canción. Frente a lo que puede conllevar la incertidumbre engendrandose en azar, me he topado con un dilema impresionante
Me falta un color aquí
hay momentos que no tienen letra
me falta un tema.
El azar no lleva color.
Es de blanco y negro aunque contenga los matices
dos colores, ningún color
no lleva letra.
Lleva un quizás-..,.,
Suficiente para mi.
Recuerdo cuando hace años, hablé por hablar sin equivocarme.
Recuerdo hace un par de horas cuando reía ya por no saber donde coño se había metido la inspiración entre las esquinas del cuarto
Esto es una entrada contenta en la bocacalle de mis subsuelos más profundos Mi eterna rendición a la mente que no olvida
y todavía me lleva por momentos a bailar solo en el cuarto mientras mantengo en los pulmones la ultima calada de la gran bocanada emocional que sustenta mi compás descontrolado.
Recuerdo que por un momento cambié la cortina del cuarto por una calle más ancha donde al fondo del todo sigo esperando el taxi para dar la vuelta y encontrar justo detrás de la cama, la excusa más barata en el miedo que exijo
No creo que haya silla con la que pueda amarrarte ni escena mítica con frase incluida en la que por un momento en la historia
desconcierta el blanco y negro mientras coloreo con ápices de ignorancia
el hueco en el que me vuelvo a meter reviviendo esto mismo.
cuando llegue el avión por la calle trasera disfrazaremos al contacto la figura desmesurada de lo que podrían ser mil millones de ocasiones diferentes
en las que por un momento si salgo corriendo vuelvo a mismo sitio sin haberme ido anteriormente,
se repite la misma escena de la cabeza y el vaso
Y vuelvo a decirte
todo
lo que
en
un
momento.
Cambió de camisa y de pantalones
dejando al descubierto el billete de los años gastados
por un quizás en la cabeza,
y un algo que escribir por las mañanas.
Otra vez son las madrugadas las que se prestan, y ante todo el cambio y el hablante,
son las mismas cosas que digo dándole vuelta a la tortilla.
Esta vez el que sale no entra
y al caballero de la mesa uno se le olvida volar.
Tu te quedas y el tiempo hace como si nada.
Y es que sabe tan bien la incredulidad-
que de haberme quedado mirando ahora seria:
un caballo con 4 ruedas
Un astronauta
O el tipo más honorable en la batalla con argumentos idiotas sobre la idiotez en la tardanza
Y el tiempo hace como si nada.
Esto lo leo en tres segundos.
Y lo escribo en
uno
dos
tres años.
Hay mil estamentos vigentes a los que recurro por momentos y que nunca reclamo cuando rechazo la idea de decirlo para decir nada.
No voy a ignorar la sangre en el suelo de la cocina como tal cual cometido el crimen
preferiría la libertad absoluta frente a esta propiedad en la que me convierto.
Y llámame loco y desorganizado fugazmente idílico e insensato a la hora de procrear mal paridas opciones
solo porque me obsesiona la idea de abrazarme al marco de la ventana me atemora y me aclama el tacto frío del metal en mi cara
Lo único que le puedo regalar a mi amiga son un completo set de pasos descontrolados por el mal tiempo
Buena cara.
Preparándonos para la alineación perfecta, existen traductores perfectos para un lenguaje que nadie entiende.
Y estamos perdidos
perdidos perdidos.
El primero siempre viene gratis
y la heroina sabe a caramelo.
Que bueno
Que bueno
Es una verguenza.
y la heroina sabe a caramelo.
Por un momento me voy a fiar de mi mismo y acrecentando la incapacidad mientras le pongo un final absoluto a este trance sin causa.
Es tan fácil como subir los cuatro escalones restantes de la silla
y quedarme ahí como si nada.
La gracia del juego más completo de la humanidad.
Lo más predecible de nosotros mismos.
Pero me encantaría que lo hicieras.
Creo que he estado dormido mucho tiempo de mi vida.
Y aquí en el mundo de la vigilia parece que por un momento se mantiene
y aunque siempre me lo haya preguntado encontrando y no la respuesta
falta el color de la casa de aquí delante.
"si el azar nos va empujando hasta el final solo habrá casualidad"
Que mientras tanto Ivanferreiro siga haciendo de las suyas, y haya para entonces un remedio o una cura sobretodo algo de impaciencia para la cabeza que mantiene con vida
las cosas por las que por un momento y sin saberlo son el motor para que el mundo siga siendo.
El lugar que es ahora.
"El final de algo es implacable. Una vez comenzado no existe cual manera de perpetuarlo.
Como la L del teclado que ahora mismo dejará de funcionar. "
(Historia de una almohada)
Déjameregalararte un poco de mi inconsciencia.
sábado, 21 de noviembre de 2009
spotify:track:1yi5s4ulEMHsFKYXPDwRdc
viernes, 20 de noviembre de 2009
Tras el camino menos constructivo del pesar en el ser humano
pasando la verja de la ingenuidad construida en hormigón y base de granito
encontramos una pausa por cada hueso roto
y otros cientos de andares que sin causa alguna
le cobran del aliento residente la tasa con impuesto
que acaba en el rostro ardiente de la matanza presente
el azar en minúscula de las causas aparentes tras entrañable revuelo.
El regreso consta de varias capturas salvajes a cuerpo de roble
y esas ganas injertas en la manera de que tiene este vacío en reclamarme solamente
dos cosas en las que no dejaría de equivocarme.
Nunca aprendería a retirarme a tiempo.
Nunca aprendería a cerrar las páginas más bonitas de mi vida.
Cosa que por eso vuelvo.
Cosa por la que me alegro
y tras haber encontrado sin búsqueda previa,
me he topado contigo
la verdadera imaginación del optimista y el mejor vendedor de sueños.