
Que hace del humano su culto
y sus ansias por conquistar lo escrito
la calabaza, la tinta y la ojalata.
la basura sin recoger de la cocina
que fuerza a los perros volver a por un trozo.
Es algo que atemora
que emociona en grandes cantidades
y se desenvuelve entre nosotros a cantidades masivas de consciencia.
Del atardecer más profundo avistado en la pupila amarillenta
en el vigesimoprimero de los intentos
se acorta la distancia a dos o tres manos
en la incoherencia relativa de estar perdido
como los pellejos de un descabellado plan de un ser cualquiera.
Es no poder tragarme cúal faquir las palabras de las manos
que afines a la esperanza proclaman mi propio estado de sitio.
En el gobierno de las ideas no existe razón ninguna
razonamiento ambiguo o construcciones a partir de aquí
es allá sin instrumento
antes del cualquiera
y probablemente menos que la situación que desencadena
que con tenazas firme en lo subersivo.
Incertidumbre ante una sombra
y un tú que quizás escapa a la batalla en el descarte aleatorio.
En el mundo de las ideas no hay aeropuerto
ni quizás parada para tan poco peso y pasajero
es dejarte la ventana abierta
levantarte para tener que cerrarla,
pensarte
relacionarte.
Y si hubieran aeropuertos,
estaciones de tren...
Si existiera la razón,
el gobierno,
Si existieran mis dedos
y una razón...
Ya no seria el mundo de las ideas
y por lo tanto yo
no lo habría intentado-
habría intentado escribir
una canción sincera.
1 comentario:
Joder.
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