viernes, 20 de noviembre de 2009




Tras el camino menos constructivo del pesar en el ser humano

pasando la verja de la ingenuidad construida en hormigón y base de granito

encontramos una pausa por cada hueso roto

y otros cientos de andares que sin causa alguna

le cobran del aliento residente la tasa con impuesto

que acaba en el rostro ardiente de la matanza presente

el azar en minúscula de las causas aparentes tras entrañable revuelo.


El regreso consta de varias capturas salvajes a cuerpo de roble

y esas ganas injertas en la manera de que tiene este vacío en reclamarme solamente

dos cosas en las que no dejaría de equivocarme.

Nunca aprendería a retirarme a tiempo.

Nunca aprendería a cerrar las páginas más bonitas de mi vida.

Cosa que por eso vuelvo.

Cosa por la que me alegro

y tras haber encontrado sin búsqueda previa,

me he topado contigo

la verdadera imaginación del optimista y el mejor vendedor de sueños.

aquellos que nunca cumplo y de alguna manera

llenan este espacio en blanco.


Gracias a todos.

Ya estamos de vuelta :)


1 comentario:

Irene dijo...

Parece ser...

que hoy va a llover.

Es un dia perfecto para seguir soNando :)

Me alegra muchisimo tu vuelta, Gonzalo.