Repetiremos que no hay nada que duela más que eso
repetiremos que no hay nada incluso mejor que esto que aquello o que cualquier cosa
le confiaremos nuestro tiempo al tiempo y a la desdicha del no conocer a la gente aún cuando tengas bibliotecas llenas de conocimientos probablemente obsoletos sobre las pedradas mentales humanas más arraigadas a la personalidad
Nadie
nadie absolutamente es quien parece.
Nadie.
Cerrad las puertas de vuestras casas
oíd los pasos al salir
desconfiad vuestro cuerpo al paso de la conciencia
vivid el día sin horas y las horas sin minutos
cerrad los ojos y volad conjuntamente
lejos del principio de los valores
más lejos todavía
ahí hacia donde no cabe la conciencia
y no existe el pensamiento.
Ahí donde nosotros somos nosotros y no llega el pensamiento simple.
Ahí donde nos olvidamos de olvidar
pues es sentir lo que tenemos y no lo que se van a llevar
los próximos 5 minutos
alejándonos del mundo real para hacer de nosotros
las marionetas del tiempo...
Y de aquellos que entren
y no nos dejen salir.
martes, 16 de junio de 2009
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