Miro por encima de esta mesa presenciando la caída del mundo...
Las notas de este piano cambian la sintonía del placer por poder palparte la debilidad tan solo un segundo.
Suficiente para poder entender que vivimos naciendo y despidiéndonos sin quererlo por milésimas de segundo ante indiferencias escondidas en lo más profundo del pesar.
Que horrible el sentimiento de que siempre se puede estar mejor, pues llena de esperanza al pobre y al rico lo rellena con vacio en lo inexplicable.
Es el momento de silencio que se atiborra de miradas perdidas...
Es mirar el frigorífico con la misma pasión de un amante onubilado con los atardeceres interminables en el fondo de la calle de la ironía.
El cartel de salida y dirección prohibida en vuestro sitio sin retorno...
Es cambiarle al tiempo el pasaje de ida por uno de vuelta que sabemos que jamás nos va a llegar.
Es creernos el olvido.
Es poder pensar que hay una razón en todo esto
que las despedidas son una parte de la corazonada de que la felicidad se esconde y es nuestro deber como personas buscarla por debajo de las piedras del camino del sin fin de reconciliaciones con nosotros mismos.
Es poder perdonarnos.
Es algo imposible en el fondo de tu armario.
El monstruo de debajo de tu cama.
La oscuridad.
EL ALMA?
Es el tacto de las sabanas limpias cuando te metes en la cama recién hecha, ese abrazo por la espalda que te eriza hasta las pestañas
Una cara
Un eco
Un disparo inexplicable que somete a la risa a cualquiera que sostenga un cerebro en mano
Es perderte sin tener nada que decir
es perderte sin decirte nada.
Cometer el mismo error por solo sentirlo un poco
por vivirlo un segundo menos que antes de que lo asumiéramos.
Me perdería en tu mar de clasismos irracionales ante la cordura más esbelta
para navegar en inmundicias de ceguera sin razón
tomaría el primero de tantos aviones
cometería el peor de los crímenes racionales
volver.
Es también plantar la semilla de la confusión en tu cabeza
aderezarla con abono incondicional de intentos bien fallidos
de sonrisas por no beber hasta que el conocimiento explota
Que ya no hay bares que aguanten
a este cuerpo que se ensancha
cuando crece una pena
" Y cuando llegue el huracán, que seguro ha de venir"
recitaremos a Alberti y si se presta Benedetti a regalarnos su nostalgia bien sabida
"quien pudiera reír
como llora chavela"
Huye y vuelve, vuelve a huir
ven y piérdete
simplemente piérdete
olvídate y construye
tal cosa mal sabida
como amargo sabor de boca que se postra ante tus pies
Es también la ultima palabra
y esa rabia incontenida.
Es tener que volver a cruzarme tus lujurias
y compartir mis horas sin sueño.
Es odiarte sin rimas mal paridas ni coherencias en mis hechos...
Son tres puntos que separan una entrada de una línea
Es publicarte una rendición aparente para un soldado sin fusil
me han desarmado hasta las botas y es bien sabido que no aguanto bien el frio
Que me rompo si me llueve encima
y que solo de vez en vez me matan los abrazos incontenidos
Es callarte en el silencio de los metros
y los plomos en los pies del marinero
La libertad de una mariposa
y la belleza de lo indiferente.
Es una despedida como otra cualquiera.
Es nacer de nuevo en vida con un libro viejo bajo el brazo.
Libro que pesa ya de años mal usados y una goma que no borra ni el trazo más simple.
Que no duela tu piel
y que no queme bien adentro.
Es el terrorista mas osado que revienta mi pecho contra tu amasijo de armas personales
Es no saberme tu nombre
ni saber lo que escribo.
Abrázame las manos por un segundo sin tocarme
que los guantes los pone el tiempo y la sensibilidad la pone el aire
Abrázame las manos otra vez
para poder despedirme como debo sin mirarte
y hacer del tiempo esa esperanza
Que alcanza al pobre y hace de mi, cuatro letras mal sonadas
"en un horizonte sin horas"
"y aunque la
la noche pase y yo te tenga
y no."
Dedicado a la memoria de Mario Benedetti.

Hombre que pudo plasmar la nostalgia mal sabida en palabras dulces y sonrisas en vez de lágrimas amargas en situaciones tan dispares como encontramos en la vida.
Admiro hasta la medula su forma de plasmar una belleza que ningún hombre puede renegar en ciertos momentos de su vida.
La belleza femenina.

Táctica y estrategia
Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos.
Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible.
Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos.
Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos.
Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple.
Mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.
Mario Benedetti
2 comentarios:
La nostalgia no es definible científicamente, distintos pensadores han hablado de ella: Nostalgia es la sublimación en la indeterminación de un anhelo del alma desbordado en la materia, “como un amar sin ser amado y como un dolor que sentimos en miembros que no tenemos”; por el cual se transparenta un “echar de menos lo que no somos”, y la aceptación de que nos encontramos “incompletos y mancos”. La nostalgia es la obsesión aflictiva de estar en otra “parte” (dimensión), de superar la temporalidad y la finitud hacia la Eternidad y la infinitud...
La nostalgia mezcla “un sentimiento de encanto ante el recuerdo del objeto ausente o desaparecido para siempre en el tiempo, un sentimiento de dolor ante la inasequibilidad de ese objeto, en fin un anhelo de retorno que quisiera transponer la enigmática distancia que separa el ayer del hoy y reintegrar el alma en la situación que el tiempo ha abolido.”
Wikipedia, bendita seas :)
Y a los 88 años nos dejó un grande... Curioso que tu última entrada estuviera dedicada a él.
Y que descanse en paz, y que nosotros sigamos disfrutando una por una de sus palabras, siempre cargadas de sentimiento.
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