Y solo por si el ruido de la cocina llega a cegar este barullo.
Solamente si no somos los primeros ni los últimos en este momento
voy a hacer las paces con este sitio que probablemente sea mi casa en algún momento.
Alguna canción motivante un, par de cervezas y velas para amenizar el ritual de agrandar esta situación que alberga desde mi mañana hasta el momento en que cierre esta sesión.
Hasta que deje de doler un poco
cuando suene una armónica en el fondo del pasillo
una canción de carretera.
Se me van las horas entre las escapadas furtivas a la ventana
y el plantearme un buen comienzo para este ataque masivo a una cuadricula en blanco donde la voz de la radio me obliga a plasmar algún pensamiento...
Tengo que darle de comer a los peces....
mierda, no tengo peces.
Un subidón quizás por el café
coca cola
chute de vitaminas
el canuto mañanero
Hay una guerra en mi cuarto en el que se debate mi cordura momentánea
puedo palpar mi inocencia entre las trincheras de cosas amontonadas
puedo oír como se hablan entre ellas conspirando contra mis pies
y es que hasta salir del mismo cuarto puede constar como una aventura si me presto.
Mi inocencia ha vuelto para devolverme lo que se quedó por el camino
incluso puedo
entre horas de delirio e insensatez olvidada
y quizás también en una canción de ecos morbosos que no hacen mas que repetirme esa melodía que mis dedos no dejan de alagar
me lo piden en las teclas y en los lugares mas escondidos de mi mente
esta guitarra no tiene la culpa
vamos a echarle el muerto al cigarillo del descanso
al vigesimotercero de ellos
antes de que el muerto sea yo.
Gota a gota lleno el vaso del cuentakilómetros que aunque no tenga se lo he añadido para medir en pasos mi desarrollo en pleno estado de floreciente decadencia humana, dejo mi cuerpo físico para transformarme en los hierros que sujetan esta silla...
Pongo un tema.
Volumen al máximo.
Y vuelo.
Volad.
Consta en mi pensamiento la posibilidad de crear un vació
cerrar la ventana y dejar de morirme de frio
llevar de la mano al creyente para que sienta de primera mano el desenfreno
Consta también la posbilidad de crear un sistema, una jerarquía momentánea de sentimientos, la euforia el primero seguida por ti.
Amo las tortitas de arroz que prolongan mi estancia frente a esta pantalla
terrible la decadencia de mi vista
grandeza y esperanza la que inspira al sensación de que esto sirve para mucho
Mantenerme pues en el anonimato mas intimo de estas palabras
me propongo un reto
y es explotar en una supernova tras finalizar mi entrada
agrandar la puerta de mi cuarto para que pueda pasar mi ego
y afeitarme antes de salir
que ya pica si me descuido.
Ponemos la cámara rápida
no dejamos hueco al silencio
una luz de flash
un baile psicodélico
una sensación psicotropica
por un momento somos pastilleros
cocos
fiesteros
vividos de adrenalina
repetimos
volvemos
salta
vuelve
grita
enciende la luz
repite el vídeo
agua
sudor
quítate la camisa
hazle el amor al sonido
que te agrande las pupilas
cámara lenta
nos vamos
nos fuimos
donde estamos
no lo se.
es tu cuarto.
no lo sabia.
pensé que volaba
pensé que vivía.
En mi mente cabe la posibilidad
y en la de una sociedad en masa
En mi guardo la conciencia y la expresión
y en mi cama deshago lo aprendido
en mi guardo tantas cosas
que aquí las pierdo todas.
Gracias a Ryan por mostrarme lo grande que es "Working for a nuclear free city"
Gracias a Irene por las horas y el desenfreno de las conversaciones, probablemente sea una base esencial en las ganas de seguir escribiendo.
Para ustedes señores.
1 comentario:
No sólo las formas verbales se flexionan, también se conjuga la vida (y el corazón) a la par.
Así me encuentro sorprendida en mi habitación, leyéndote, tras una semana espesa que me quiso comer y a ratos ahogar, dejándome muda (tú), y nada más.
Gracias*
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